domingo, 19 de julio de 2009

Balance Energético

El Balance Energético es la relación entre le energía que consumimos a traves de los alimentos y la energía gastada durante el día, se estudia mediante la siguiente ecuación denominada Ecuación estática:

Balance Energético= Ingesta de Energía - Gasto de Energía

Esta ecuación responde a la primera ley de la termodinámica que manifiesta que la energia no se crea ni se destruye, sino que se transforma de un estado a otro.
La ecuación refleja que cuando la ingesta de energía es mayor a su gasto se produce un balance energético positivo, que se manifiesta en un aumento de peso corporal, debido a un aumento del tejido adiposo; por el contrario cuando se produce un gasto energético superior a lo ingerido se logra un balance energético negativo y por ende una disminución del peso corporal.

Una de las claves para calcular el Balance Energético diario es analizar el Gasto Energético de la persona.
Las principales componentes del Gasto Energético son:
  • Gasto Energético en reposo (GER)
  • La Termogénesis inducida por los alimentos (TIA)
  • El Gasto Energético d la Actividad Física (GEAF)

El GER es la energia que nesecita una persona para mantener el normal fiuncionamiento de los sistemas corporales y la constancia de la temperatura corporal; en un adulto éste representa el 60-70% del gasto energetico diario.

La TIA es el aumento en el gasto energético asociado a la ingesta y absorción de alimentos; representa alrededor del 10% del gasto energético diario.

La GEAF es el componente mas variable y el único en ser controlado voluntariamente, incluye todo el gasto energético por encima de la GER y la TIA. En personas sedentarias representa un valor aprox. del 20-30% del gasto energético diario.

sábado, 18 de julio de 2009

Signos y Síntomas del Sobreentrenamiento


En algunas ocasiones, un volumen alto de entrenamiento puede hacer daño en vez de ayudar al atleta a mejorar el nivel de acondicionamiento cardiovascular y muscular y su rendimiento deportivo. Un atleta que entrena en exceso y sin tomar periodos adecuados de descanso está en riesgo de desarrollar lesiones y otros problemas de salud. Cuando el ejercicio se convierte en una adicción sin control, éste puede resultar en una condición compleja que se conoce como el "síndrome de sobre-entrenamiento". Este se caracteriza por diversos signos y síntomas físicos y psicológicos que afectan el entrenamiento y el rendimiento de los atletas.
La manifestación mas común del sobre-entrenamiento es la disminución en el rendimiento deportivo el cual no se recupera con periodos cortos de descanso. El atleta se ve cansado y sin ánimo. Y usualmente aumenta la cantidad de entrenamiento con la creencia errónea de que así mejorará su rendimiento. Esto puede llevar a un círculo vicioso de más deterioro y lesiones deportivas.
El entrenador y el atleta deben estar alerta a las siguientes manifestaciones del sobre-entrenamiento:
Manifestaciones físicas:
-disminución en el rendimiento
-cansancio excesivo durante el día, falta de interés en tareas cotidianas
-dificultad en relajarse
-aumento en el pulso en descanso
-aumento en pulso y nivel de lactato a un nivel submáximo de ejercicio
-músculos adoloridos
-lesiones que son usualmente el resultado de la sobrecarga de trabajo y que no mejoran con la terapia física
-náusea y malestar estomacal, falta de apetito
-susceptibilidad a infecciones, especialmente infecciones respiratorias
Manifestaciones psicológicas:
-dificultad concentrándose
-tendencia a olvidar
-dificultad para dormir
-inestabilidad emocional
Muchos atletas están en mayor riesgo de desarrollar el síndrome de sobre-entrenamiento durante la etapa competitiva de su plan anual de entrenamiento, cuando practican varios deportes simultáneamente o cuando intentan mejorar su nivel de entrenamiento con un gran volumen de trabajo en un corto periodo de tiempo.
Una alteración en la función inmunológica y respuestas alteradas del sistema endocrino y del sistema nervioso han sido mencionados como posibles mecanismos responsables para el síndrome de sobre-entrenamiento. En algunas ocasiones los análisis de laboratorio han revelado una alteración en los niveles de cortisol y epinefrina en la orina pero el diagnóstico se hace utilizando una combinación de los síntomas arriba mencionados.

Programa de ejercicios para personas con Artritis

Los pacientes con artritis normalmente limitan su actividad física debido a su incapacidad y con ello en lugar de sentirse mejor sencillamente se les presentan más problemas, debido a que su independencia se ve limitada. Los programas de ejercicios para las personas artríticas deben tener ciertas características para que les den buen resultado y obtengan un beneficio y no de lo contrario les vaya a ser perjudicial. Los objetivos de un programa de ejercicios para artritis deben estar encaminados a tres metas principales: a) mantener o restablecer el rango de movimiento de las articulaciones afectadas; b) aumentar la fuerza y la resistencia muscular para darle una mejor estabilidad a la articulación; c) aumentar la condición aeróbica para mejorar el estado psicológico del individuo y disminuir el riesgo de enfermedad. Todo programa de ejercicios debe de incluir varias fases las cuales en conjunto contribuyen a mejorar los puntos mencionados anteriormente. Los factores importantes que se deben tomar en cuenta para la elaboración del programa son:

1. Rango de movimiento y ejercicios de estiramiento: El programa debe comenzar con ejercicios de estiramiento, deben de ser hechos incluso varias veces al día de forma suave y en algunos casos deben de ser hechos con la ayuda de un terapista o de algún familiar, para evitar efectos no deseados. Cuando las articulaciones estén menos inflamadas se deben de hacer los ejercicios en sets de 10 repeticiones cada uno con estiramientos y con ejercicios de rango de movimiento completo.

2. Fuerza muscular - Lamentablemente lo primero que nos produce la inactividad es una disminución en la fuerza muscular. En las personas con artritis se debe ganar esta fuerza muscular por medio de ejercicios isométricos (la contracción de los músculos se hace sin hacer el rango de movimiento completo), cuando las articulaciones están inflamadas. También se deben efectuar ejercicios isotónicos los cuales se hacen con pesas y se hace el arco de movimiento completo. Estos se hacen cuando la inflamación ya esta controlada. Estos ejercicios deben ser hechos de dos a tres veces por semana. Se deben evitar ejercicios de alto impacto, mucho peso o muchas repeticiones.

3. Ejercicio aeróbico - En el pasado no se recomendaban ejercicios aeróbicos debido a que se tenía miedo de que aumentara la molestia o bien que progresara la enfermedad al hacerlos. Pero en los pacientes que no tienen episodios agudos de inflamación es una buena alternativa, la cual es segura y efectiva. Los ejercicios como: nadar, aeróbicos en agua, caminar, bicicleta, aeróbicos de bajo impacto y remo, pueden mejorar la condición aeróbica sin empeorar la artritis. Se comienza con 10-15 min. de ejercicio cada tercer día pudiendo llegar a aumentarse al final del programa a 30-45 min en cada sesión. La intensidad debe ser moderada, incluso estos tiempos pueden irse haciendo a lo largo del día para irlos sumando y al final ver nuestro tiempo total de ejercicio en todo el día. En pacientes con artritis en cadera o rodillas deben de evitarse ejercicios como correr, subir escaleras o bien hacer ejercicios de alto impacto.

PH y Ejercicio

La contracción muscular intensa está acompañada de un incremento del contenido de agua del músculo distribuido en los espacios intra y extracelulares. Esta afluencia de agua puede modificar la concentración de iones en ambos compartimentos. El resultado de estos cambios en la concentración iónica intracelular motivados por el ejercicio físico intenso, será una reducción de la diferencia de concentración de iones, con el consiguiente aumento de la concentración de iones de hidrógeno intracelular, produciendo acidosis (McKenna, 1992). Esta acidosis influye de forma clara en la fatiga muscular, afectando la función contráctil proteínica, la regulación del calcio y el metabolismo muscular. Por otra parte, y dado que las demandas metabólicas del ejercicio de alta intensidad son cubiertas en primer lugar mediante la degradación de la glucosa, este proceso produce ácido láctico, con el consecuente descenso del pH de los músculos que se ejercitan (Edington y cols., 1976). La fatiga muscular, pues, está asociada a un rápido incremento en la producción de ácidos metabólicos. La tolerancia al ejercicio de alta intensidad puede estar limitada por la capacidad del organismo para amortiguar el descenso del pH intracelular (músculo) y extracelular (sangre), esto es, el sistema buffer intrínseco. En definitiva, los esfuerzos máximos producen un desequilibrio ácido-base en el organismo, ante lo cual éste posee intrínsecamente una capacidad para luchar contra la acidosis, esto es el sistema buffer o de amortiguamiento. Por tanto, podemos suponer que una mejor capacidad buffer del organismo, puede proteger más contra la acidosis y, de este modo, mejorar el rendimiento o, al menos, retrasar el comienzo de la fatiga muscular.